¿Que impacto tienen las redes sociales hoy en día?
LA SEDUCCIÓN DE LA FAMA
La popularidad es hoy un valor altamente positivo para los jóvenes, indicó una encuesta del Ministerio de Educación realizada entre 3500 alumnos secundarios. Por eso es fácil entender la actitud tan generalizada de exhibir la cantidad de amigos que tienen en la red. Ese gesto expone con claridad que el anonimato y la intimidad ceden ante el deseo de la fama. Algo que, por cierto, no es exclusivo de los menores y se hace visible en la cultura televisiva que domina en la actualidad. A contramano de la idea, bastante generalizada, acerca de que la gran permanencia frente a la computadora los convierte en una generación aislada, la consultora de la Unesco en temas educativos, Dra. Morduchowicz, opina que “la presencia de las pantallas en su vida no implica un aislamiento o anular su vida social, al contrario”. Por supuesto, “estar quince horas chateando no es beneficioso”, como tampoco lo es estar esa cantidad de tiempo mirando televisión o leyendo un libro. Los adultos tienen que promover que las actividades sean diversas y pongan en juego distintos aspectos de los chicos”. Se refiere a la posibilidad de que los adolescentes desplieguen sus potencialidades intelectuales, físicas y expresivas.
Impulsados por las generaciones tween y teen, que es la denominación que los analistas de marketing le han dado al target de los pre-adolescentes y adolescentes, los dispositivos digitales son la nueva plaza pública en la que se dialoga, intercambia y construyen vínculos. Ellos no conocieron la vida sin computadora, playstation o celular. No conciben, por ejemplo, que los adultos hayan vivido en un tiempo en que se miraba la televisión sin control remoto. “Muchas personas no podrían imaginar su vida sin tener actividad en la red social”, dice Fishman. “Tengan cuidado con lo que suban a Facebook”, les dijo a los estudiantes de una escuela secundaria de Wakefield, Virginia, el propio presidente de los Estados Unidos, Barack Obama durante la inauguración del último ciclo escolar. Estaba preocupado por la facilidad con que los jóvenes acceden a los distintos dispositivos electrónicos. En ese sentido, Fishman cree que los padres tienen que funcionar como filtro y control de sus hijos. “No es que no puede pasar nada porque los chicos están en casa, porque al conectarse con una red social corren los mismos riesgos que si estuvieran en la calle, se expone información que tal vez no queremos que tengan o pueden pasar datos que los haga vulnerables. Y, por otra parte, los adultos tienen que impulsar otras actividades porque no toda la vida es digital. Existen los deportes, el estudio, los momentos para compartir en familia. Es importante por ellos y por nosotros no perdernos el hecho de sentarnos a jugar con un rompecabezas o a las cartas, enseñarles a andar en bici, estudiar de forma tradicional para que aprendan a procesar lo que no está en la red”.
Si los jóvenes tienen el manejo instrumental de la tecnología, son los adultos quienes deben guiar el uso porque poseen un criterio adecuado producto de su experiencia de vida. “El problema es que hay un desconocimiento de los mayores sobre cómo funciona Internet o una red social. Muchos son ajenos a ese mundo y hasta le tienen miedo”, aporta Fishman. También señala que hoy para los más jóvenes es importante ser popular y esto se opone a la preservación de la intimidad que es un valor que deben transmitir los padres. Para evitar los peligros que pudieran surgir, los especialistas sugieren que los jóvenes no brinden información personal, no suban fotos privadas ni publiquen fotos de sus amigos sin permiso pero además que no se contacten con desconocidos ni se encuentren con personas que conocieron en la red. El presidente de Yahoo no cree que las redes sociales tal como funcionan hoy sean el modelo final y definitivo. Seguramente va a haber cambios, aunque no haya hoy certezas de hacia dónde vamos. “Nosotros, los grandes, venimos de experimentar otro tipo de vida y de conocer otras cosas y, aunque nuestros hijos crezcan con estos dispositivos, no creo que dentro de cincuenta años el mundo de simulación virtual se convierta en lo único que exista y nos domine. Me parece una idea muy loca”, finaliza. Lo que es innegable es que las redes sociales llegaron para afectar las vidas de todos, especialmente de los jóvenes. Pero no son buenas o malas per se, sino que se convierten en positivas o negativas según la información que circule en ellas. Sería como hablar de la radio, el televisor o el teléfono y darles un valor a los aparatos. “Para la mayoría de los chicos son medios para comunicarse con sus pares y en ese sentido son beneficiosos. No debemos endiosarlos ni demonizarlos. Lo que sucede allí es un reflejo de lo que les ocurre en la vida, tal vez un poco más amplificado”, asegura Arinas. ¿Los chicos escriben peor que antes? ¿Están más expuestos a situaciones de inseguridad? ¿Hablan menos con sus padres? Puede que sí, “pero no es responsabilidad de las redes sociales sino de la cultura actual”, dice la psicóloga Mariela Arinas. Y concluye que la mejor manera de garantizar un buen uso de las redes “es que los adultos promuevan el diálogo con sus hijos”
Hacia donde nos llevan las redes sociales
Hacia donde nos llevan las redes sociales
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